Entrevista a Adolfo Muñoz, traductor literario


En estos nuevos posts, entrevistaré a los mejores traductores/intérpretes del mundo. Pues qué mejor para alguien nuevo en este mundillo, como yo, que aprender de los mejores. Muchísimas gracias a los que han dedicado un ratito de su tiempo para informarnos y entretenernos con sus historias y experiencias.




Adolfo Muñoz es licenciado en Filología Hispánica por la Universitat de València y ha sido profesor de Lengua y Literatura, aunque como traductor tiene más de escritor que de filólogo. De hecho, además de traducir, ha escrito varios libros, cuentos y artículos. Es el traductor de 3 de los libros de la serie de Harry Potter, de J.K. Rowling: La cámara secreta, El prisionero de Azkaban y El cáliz de fuego. También tradujo la trilogía completa de La mano izquierda de Dios de Paul Hoffman y la saga Túneles de Roderick Gordon y Brian Williams. También tiene un canal de YouTube en el que recita poemas clásicos, Poemas para malos.
En primer lugar me gustaría darle las gracias por conceder esta entrevista, que para mí es muy especial ya que Harry Potter es mi libro preferido, y me los he leído incontables veces. Así que le pido perdón de antemano si mis preguntas son demasiado específicas, tenía muchísimas curiosidades y he tenido que descartar bastantes, ja ja.
1. ¿Cómo fueron sus comienzos en el mundo de la traducción y cómo se llega a traducir un best seller mundial como Harry Potter?
De nada, Laura. Realmente, también a mí me encanta que quieran hacerme preguntas, siempre y cuando no sean demasiado difíciles. O aunque lo sean. Así que, gracias por tu interés.
Mira, mis comienzos en la traducción fueron... pura casualidad. Yo había escrito una novela que me publicó Emecé, la actual Salamandra, titulada Tengo palabras de fuego. Esta novela tuvo un cierto éxito de crítica, y en la editorial estaban contentos conmigo, así que a mí se me ocurrió la posibilidad de pedirles alguna traducción. Yo no tenía una formación como traductor, era escritor y profesor de Lengua y Literatura en un instituto. Pero me dijeron que sí y dejé las clases, y me puse a traducir y a intentar escribir. Lo segundo no salió muy bien, pero lo primero creo que sí. Y el segundo libro que me dieron para traducir fue una cosa de un niño mago... era el segundo volumen de una serie, el primero ya había sido traducido pero no había sido publicado aún.
Así que HP me pilló en mis comienzos de traductor, recién estrenado.
2. Al traducir estos libros, junto con Nieves Martín Azofra, ¿cómo es el proceso de traducción entre ambos? Y, porque imagino que tiene que haber mucha confidencialidad y secretismo de por medio al ser los libros que son, ¿le llega el libro entero?, ¿ tuvieron indicaciones de algún tipo de la autora?
Con Nieves el proceso de traducción no fue tan a cuatro manos como tal vez te hayas imaginado. Como yo era nuevo en la traducción y ella era profesora de inglés, a veces le preguntaba dudas y ella me las resolvía. Pero la traducción fue básicamente mía. Salvo en el tercer volumen, ahí ella intervino un poco más, ensayamos un procedimiento realmente distinto en muchos capítulos: ella, con el libro en la mano, iba traduciendo a algo que podría calificarse de lengua intermedia, y yo, al ordenador, iba terminando la traducción, escribiendo en un castellano más literario. Solo lo probamos en algunos capítulos, pero creo que la cosa no funcionó mal.
Los libros sí, nos llegaban enteros. En cuanto a indicaciones sobre cómo traducir por parte de la autora, creo que hubo alguna, muy poca cosa. La verdad es que no me acuerdo muy bien.
3. Es imposible no dejarse atrapar por un mundo tan mágico como el de Rowling, ¿podría decirse que se considera un fan, un Potterhead?
No, no soy fan de Harry Potter.
4. ¿Qué estrategias de traducción utiliza ante diferencias como el sapo de Neville, que en el primer libro se tradujo como tortuga?, ¿o, por ejemplo, su elección de la traducción de los nombres de las razas de dragones (Welsh Green - Galés Verde) cuando en el primer libro solo se decía que eran verdes en Gales?
La estrategia general fue mantener las soluciones adoptadas por la traductora del primer volumen. Salvo que se tratara de un error, como aquello de la tortuga. La primera traductora conservó muchos nombres inventados como en el original, y lo respetamos; pero con los nuevos nombres que fueron apareciendo en los volúmenes que traduje yo, mi tendencia fue a recrearlos cada vez más, como aquel screwt que traduje como escreguto, nombre del que estoy muy orgulloso.

5. ¿Y ante problemas que se le plantean durante la traducción como el anagrama de Tom Sorvolo Ryddle (Soy Lord Voldemort)? o los acertijos/canciones de, por ejemplo, El cáliz de fuego?
Me encantan ese tipo de problemas, y es una pena que HP me pillara tan inexperto, pues está lleno de ellos. Con Tom Sorvolo lo que hicimos fue cambiarle el nombre, creo recordar que en inglés se llamaba Marvolo. De ese modo pudimos preservar el anagrama. Con otros problemas, yo hacía un poco como hace uno al resolver los pasatiempos del periódico: tiempo y paciencia. Y estrujarse el cerebro. Es muy divertido.
6. Es inusual que haya 5 traductores para una misma serie de libros, ¿qué ventajas e inconvenientes cree que hay en esto? ¿A qué se debe algo así?
No tengo ni idea de a qué se debe. Fue decisión de la editorial, y solo allí saben por qué lo hicieron. Como regla general, una serie debería ser traducida por el mismo traductor, eso sería lo ideal, para mantener el estilo.
7. Hubo algo de controversia con la traducción de The Chamber of Secrets (La cámara secreta), ya que incluso la película se tituló igual que el libro, pero en ella dicen La cámara de los secretos ha sido abierta. ¿Qué puede decirnos sobre estas dos variantes?
Me temo que mi memoria no es buena, lo siento. Lo que sí puedo decirte es que los títulos de los libros eran cosa de la editorial. Puede que yo tradujera como "cámara de los secretos" y ellos lo convirtieran en "cámara secreta". Sí recuerdo claramente el siguiente título, que yo traduje como "El preso de Azkaban", pero la editorial lo cambió. La mayor parte de las editoriales no se plantean ni siquiera consultar a los traductores a la hora de cambiar el título de un libro.
8. ¿Ha visto las películas? ¿Qué le parecieron? ¿Qué sintió al oír sus palabras en la gran pantalla?
Solo he visto la segunda, y no me gustó.
9. ¿Qué le resulta más complicado de traducir, acentos (como el de Hagrid), neologismos (como chivatoscopio), acrónimos (como O.W.L - T.I.M.O), ...?
Me encanta traducir todo aquello que pueda resultar un problema. Sin embargo, un criterio bastante común en las editoriales, al menos para eso que se llama literatura popular, es olvidarse de los "acentos" de ciertos personajes. Porque si uno intenta trasladarlos, es mucho lo que puede perder, y muy poco lo que puede ganar. Puede hacer el ridículo más espantoso si parece que los personajes, que son por ejemplo de Escocia, hablan en andaluz. Y ese fue el criterio que me impuso a mí la editorial.
Actualmente, sé que hay multitud de casos diferentes con esto de los acentos regionales o sociales. Uno no puede traducir al andaluz ni a ningún otro acento regional, pero sí puede a veces convertir el acento en un problema de dicción, haciendo que cierto personaje no sea capaz de pronunciar cierto fonema. A veces he conseguido efectos muy logrados de esta manera.
10. ¿Tiene algún personaje para el que le guste más traducir? ¿O algún libro favorito que disfrutara más traduciendo?
He disfrutado enormemente traduciendo El cuervo de E. A. Poe en verso, exactamente en el mismo verso que el original. Y disfruté mucho traduciendo Lady Barberina de Henry James, imitando su estilo, sus frases largas, perfectas, complejas pero claras. Disfruto mucho traduciendo literatura infantil, aunque se me ha encasillado más en juvenil. Mi traducción de Madre de sombra (Sean Virgo), por ejemplo, que sigue inédita, es una de las cosas más bellas que he hecho.  
11. Finalmente, ¿podría contarnos alguna anécdota curiosa/divertida que le haya ocurrido durante su trabajo como traductor?
Me resulta divertido que en Salamanca alguna gente, al no acordarse de mi nombre, me llame "Harry Potter". Y eso que no me he puesto gafas hasta hace poco, y las llevo solo para leer.



Muchísimas gracias por todo, Adolfo. Esto nos hace ver la importancia que tiene ser buen escritor para ser buen traductor. Ha sido un placer entrevistarle, ha sido interesantísimo.

Y a todos ustedes, espero que hayan disfrutado con esta entrevista. Y si es así, compartan para así ayudar a la difusión del trabajo que hay detrás del traductor literario.

Keep calm and translate!

Si quieres contactar conmigo puedes hacerlo por medio de mis redes sociales o dejar tu comentario debajo. 
Twitter 
LinkedIn
Facebook



Comentarios

Publicar un comentario

Pueden dejar aquí sus comentarios, opiniones, sugerencias...